El cubismo checo es el único movimiento de diseño que tradujo el plano pictórico fracturado de Picasso y Braque a edificios, muebles y cerámicas reales. Entre 1910 y 1914, los arquitectos de Praga Josef Gočár, Pavel Janák y Josef Chochol construyeron fachadas prismáticas, sillas talladas como cristales y lámparas facetadas: un vocabulario cubista plenamente tridimensional en nogal, bronce y piedra.
Este sistema captura ese momento breve e intenso: fondos cálidos de nogal oscuro, reflejos ornamentales de cobre y bronce, geometría diagonal afilada sin curvas y tipografía serif geométrica que evoca las facetas cristalinas de House of the Black Madonna de Gočár.