El velódromo cubierto es un óvalo peraltado de finas tablillas de pino siberiano, cuyos peraltes empinados de madera se oscurecen a un tono de sombra cálido y son cruzados por la banda cian Costa Azul en el borde interior. La estética es de alta velocidad y de ingeniería: madera con sombra cálida como fondo, una única regla cian saturada, y líneas de referencia negras que miden la pista.
Este sistema destila esa precisión aerodinámica y cronométrica en forma de interfaz: superficies de pino sombreado, la banda cian recurrente, tipografía condensada de récord de velocidad, y cifras de cronómetro de vuelta que se leen como el parcial de una línea de meta.