Los silábicos cree fueron ideados por el misionero James Evans hacia 1840 en Norway House, un abugida geométrico donde la rotación del glifo fija la vocal: triángulos, formas en V, curvas y ganchos orientados en cuatro direcciones. La superficie de referencia es un himnario y libro de oraciones del siglo XIX impreso en negro carbón con titulares rojos sobre papel de trapo gris envejecido; los tipos de plomo se fundieron con revestimiento de cajas de té.
Este sistema conserva esa disciplina tipográfica sencilla. El texto negro carbón corre por columnas regladas, el rojo se reserva estrictamente para titulares e iniciales y la lógica de rotación de los glifos permanece legible y sin adornos. Nada es decorativo; todo sirve a la página.