Cuando Landor Associates presentó el brushwing de Cathay Pacific en noviembre de 1994, destiló una aerolínea de bandera en un solo gesto: un trazo caligráfico fluido que parece a la vez el ala de un ave y una pincelada de tinta china. En blanco sobre una aleta verde jade profunda, anunció una aerolínea de Hong Kong que hablaba Oriente y Occidente.
El sistema une ese trazo orgánico con una estructura editorial disciplinada: amplios campos jade, letra blanca invertida y alguna franja roja ocasional de librea. La energía del pincel encuentra la retícula; nada compite con el ala.