Un disco de hormigón y una torre de 70 m se alzan sobre una cima nivelada a 1.432 m. Setenta mil toneladas de hormigón, cuarenta mil de acero, tres mil de vidrio dorado, seis mil trabajadores, catorce millones de levas: terminado en 1981, sellado en 1989.
Dentro: 937 m² de mosaico bizantino de teselas pequeñas, dominado por el cobalto, con oro en el centro. Fuera: dos estrellas de vidrio rubí de doce metros de diámetro. Aproximadamente una quinta parte de las teselas ya ha desaparecido. Este sistema toma el edificio en su estado real: desconchado, veteado, aún monumental.