La pizarra de aula —primero de pizarra gris oscuro, más tarde de esmalte de porcelana en su verde característico— es una superficie mate cubierta de polvo de tiza blanca y las huellas fantasmales de un borrador. Wikipedia registra el «verde pizarra» como un verde negruzco profundo, el tono que sostiene la caligrafía enroscada de la tiza.
Este sistema de diseño destila ese lenguaje popular: un fondo de pizarra genuinamente oscuro, títulos escritos a mano en tiza blanca, manchas de anotación en verde pálido y diagramas trazados como si se hubieran dibujado a mano alzada sobre la pizarra.