Aztec Codex es un sistema arraigado en los biombos pintados de papel de corteza (amatl) de los mexicas, manuscritos sagrados que registraban tributos, rituales y el calendario tonalpohualli de 260 días. Su paleta es literalmente el conjunto de pigmentos minerales usado por los escribas tlacuilo: fondo ocre de amatl, rojo cinabrio, azul índigo, verde malaquita y contorno negro de humo.
El sistema es plano, frontal y organizado en cartuchos. Gruesos trazos negros encierran cada figura, los glifos de los signos de los días se repiten en anillos calendáricos y las mayúsculas clásicas aportan peso latino colonial. Está pensado para interfaces narrativas, archivísticas y culturalmente arraigadas, nunca para kitsch festivo.