El poste bisj Asmat es un monumento de madera de manglar talada ritualmente, tallado como figuras humanas caladas y superpuestas, coronado por una tabla alada tjemen perforada. Se alza para honrar a los muertos e invocar su espíritu vengador. Primero, los talladores cubren toda la superficie con cal blanca hecha de conchas quemadas; después marcan las líneas de escarificación con ocre rojo y el cabello con hollín negro: un estricto código de tres pigmentos sobre madera profundamente tallada y mate.
Este sistema de diseño destila ese monumento en un lenguaje digital: un fondo de madera tallada casi negra, blanco de cal como color luminoso de las figuras —nunca confundido con crema de papel— y ocre rojo como acento principal. Todas las superficies son planas, mates y verticales, y evocan el ascenso ininterrumpido del poste desde la base hasta su remate de filigrana.