La flight case de aluminio es el exoesqueleto de la carretera: una carcasa de plancha antideslizante cepillada enmarcada en perfiles de borde negro con recubrimiento en polvo, sellada con cierres de mariposa y esquineras de bola, rellena de espuma negra densa. Es el mundo de las giras y la radiodifusión de 1990 a 2010, donde la propia caja es el objeto: una piel industrial remachada construida para sobrevivir a camiones y asfalto.
Este sistema traduce ese hardware en interfaz: fondos de anodizado antracita, brillos de metal cepillado, tipografía de palo seco tipo esténcil y etiquetas de especificación en azul y rojo de advertencia. Nada decorativo sobrevive a la carretera; cada borde es rectilíneo, cada esquina va remachada, cada etiqueta está marcada con esténcil.