Afrobeats Lagos es la carga visual de la ola global del pop nigeriano: la arrogancia de estadio de Burna Boy, las portadas de Rema y Mavin y el circuito alternativo Alté. El verde fluorescente arde contra el negro profundo, el amarillo eléctrico y el lima ácido trazan diagonales por el encuadre, y la tipografía condensada de gran tamaño se comporta como un cartel callejero pegado en tres capas.
El ánimo es joven, seguro y cinético. La foto y la tipografía chocan en los bordes, el resplandor se derrama desde el titular y nada susurra. Son gráficos modernos del pop naija —no motivos folclóricos ni herencia apagada— creados para verse estridentes en la pantalla de un teléfono por la noche.