El afrofuturismo recupera la herencia africana mediante la ciencia ficción, al fusionar motivos geométricos de África occidental con metales de la era espacial, la cosmología dogón con prótesis cibernéticas y la tela kente con interfaces holográficas. Desde el vestuario de jazz cósmico de Sun Ra hasta la ciudad de vibranium de Wakanda, la imaginación es profunda y luminosa.
Cada superficie insiste en que el futuro es antiguo y pertenece a la diáspora negra. El morado del espacio profundo sostiene insignias doradas y azul vibranium, mientras los titulares tecnológicos se encuentran con inscripciones clásicas: talla antigua en piedra representada con luz holográfica. Tonos joya, brillo metálico y partículas de polvo estelar.