Yule es el Jól nórdico precristiano, el solsticio de pleno invierno: la noche más larga y oscura, contenida por las velas y la lenta combustión del leño de Yule. Su color vivo es el verde profundo de los pinos y abetos perennes sobre una oscuridad casi total, iluminado por el oro del sol que regresa, el rojo de las bayas de acebo y el plata de la nieve.
Este sistema de diseño destila ese austero rito de pleno invierno en forma digital: fondos de noche perenne, tipografía serif rúnica y de viejo mundo tallada, ruedas solares de ocho radios y el resplandor bajo y cálido de las velas contra la oscuridad.