El vidrio de uranio «Vaseline» es una curiosidad del siglo XIX: a la luz del día luce un amarillo crema pálido, pero bajo luz ultravioleta emite una brillante fluorescencia verde eléctrica gracias a las trazas de óxido de uranio en la mezcla. Este sistema de diseño pone en escena ese fenómeno: facetas prismáticas luminosas que brotan de un fondo casi negro de vitrina oscurecida.
Presentado como un catálogo de coleccionista, refinadas serifas victorianas acompañan cada espécimen resplandeciente, mientras el verde de uranio irradia desde la sombra. El ambiente es silencioso, oscuro y levemente radiactivo: como un cajón de gabinete de curiosidades abierto bajo luz negra.