Turkish Coffee Fortune se inspira en el kahve falı —la tasomancia otomana—, un ritual adivinatorio nacido en la corte y el harén del siglo XVI y que todavía se practica hoy en toda Turquía. El café se prepara en una cezve de cobre martillado, se sirve en una fincan de porcelana blanca y, una vez bebido, se invierte la taza; el futuro se lee en los posos de café kahve telvesi que quedan adheridos al esmalte.
La paleta evoca un interior iluminado por lámparas: un fondo marrón de café tostado intenso, reflejos de cobre y pan de latón, rojo terracota de Anatolia y un borde de porcelana blanco roto. El enmarcado de arabescos de Iznik y las divisiones radiales de pasado/futuro en la taza llevan la narrativa, con Reem Kufi y Amiri encabezando la tipografía en escritura árabe.