Ngatu es la monumental tela de corteza batida de Tonga: hojas de decenas de metros creadas por colectivos de mujeres que golpean fibra de morera de papel y frotan pigmento negro hollín y marrón mangle sobre plantillas kupesi talladas. Este sistema canaliza el suelo del taller con fondos sombra cálida, bandas horizontales estrictas y bordes frotados a mano que nunca alcanzan perfección vectorial.
El ritmo sigue la retícula langanga: bandas alternas con aves manulua, estrellas tokelau feletoa y galones fata. Cada superficie parece fibrosa, cada borde estampado y las composiciones siempre son largas, porque una tela mayor lleva mayor honor.