Derge Parkhang, fundada en 1729 por el rey y mecenas Tenpa Tsering, es la gran imprenta xilográfica de Tibet: un monasterio en funcionamiento de madera tallada donde las escrituras todavía se imprimen a mano sobre papel de fibras vegetales naturales de daphne y Pennisetum, con tinta negra de hollín. El texto corre en densas letras Tibetan uchen, negras como el hollín, sobre hojas fibrosas de un cálido marrón tostado nunca blanqueado, mientras el bermellón de cinabrio abre títulos, páginas de dedicatoria y primeras líneas rubricadas.
Este sistema de diseño traslada ese oficio de la xilografía tallada —frontispicios con nichos de Buda al comienzo de la página, vetas de fibra visibles y el contraste de las rúbricas negras y rojas— a un lenguaje digital que se percibe como impreso, entintado y estampado a mano, en lugar de nacido en pantalla.