La pelota de tenis de amarillo óptico —adoptada por la ITF en 1972 para que se distinguiera con claridad en la televisión en color— es una esfera de fieltro amarillo verdoso fluorescente y velloso, envuelta por una sola costura blanca y curva. Este sistema convierte ese objeto en un lenguaje de interfaz: un campo amarillo óptico intenso que nunca se vuelve blanco, una costura blanca de trazo amplio como línea distintiva y paneles verde azulado de pista dura para crear contraste.
La voz es la del tenis televisado: titulares de marcador en mayúsculas condensadas, bloques estadísticos de tercio inferior y una estructura gráfica limpia. Nada es apagado, lustroso ni juguetón: el campo conserva su intensidad eléctrica, el fieltro su textura vellosa y el blanco queda reservado para la costura.