La identidad de Supreme es una lección de reducción militante: un rectángulo rojo y una palabra blanca aplicados a todo, desde camisetas hasta ladrillos. Fundada por James Jebbia en Lafayette Street en 1994, la marca tomó el sistema tipográfico de Barbara Kruger y lo convirtió en el logotipo más reconocible del streetwear. El lenguaje de diseño es el logotipo y nada más.
Esa limitación es el sistema: rojo sobre blanco, texto negro, sin redondeos, sombras ni gradientes. Las composiciones evocan fanzines de skate con columnas estrechas, fotografía a sangre y la caja roja como sello de propiedad. Cada jueves, la misma disciplina visual presenta producto nuevo.