En 1640, la VOC neerlandesa arrebató el fuerte de Galle a los portugueses y lo convirtió en centro del comercio de la mejor canela del mundo. Este sistema evoca sus almacenes: yute caqui sellado con marcas de carga negras, superficies rojizas de corteza de canela, monogramas de latón a la luz de una lámpara y el fantasma de manuscritos cingaleses sobre hoja de ola en los márgenes.
Cada elemento remite a una materia: el tejido áspero del saco, el cilindro cálido de una rama enrollada y la sombra en relieve de un sello de latón. La composición conserva el carácter de la imprenta neerlandesa del siglo XVII.
Más sobre el estilo Sri Lankan Cinnamon Galle (1640) (English)