Spore Print Card condensa las tarjetas de referencia de los micólogos norteamericanos de mediados del siglo XX: depósitos radiales con el patrón de las láminas, en marrón óxido, blanco y negro violáceo, dejados sobre papel contrastado para identificar el género y montados después sobre cartón casi negro.
Usar una base de montaje oscura es una práctica documentada: las impresiones blancas necesitan una superficie oscura y las oscuras, una clara, para que los tres colores del depósito se lean a la vez. El resultado es sobrio, monocromático y orientado a los datos: óxido terroso sobre cartón mate, nunca brillante, nunca juguetón.