La práctica conceptual de Sol LeWitt entre 1968 y 2007 trata las instrucciones escritas como la propia obra de arte; el dibujo mural ejecutado es apenas una interpretación de la especificación. Certificados con directrices en forma de párrafo delegan la realización en cualquier dibujante dispuesto a seguir las reglas.
La gramática visual es blanco de galería, líneas de grafito que vacilan bajo la mano humana y cuatro colores prescritos —rojo, amarillo, azul y negro— usados solo cuando el sistema lo ordena. La ejecución es implementación; el concepto es arte.