Saqqakhaneh fue un movimiento artístico neotradicionalista iraní de los años sesenta y setenta: «arte pop espiritual» que exploró la iconografía de los santuarios votivos chiíes —monedas, amuletos, candados, manos de Fatima, sellos zodiacales y numéricos, y la sagrada escritura nastaliq—. Artistas como Zenderoudi y Pilaram abarrotaron fondos devocionales casi negros con motivos talismánicos en verde y dorado.
Este sistema condensa en la pantalla esa intensidad de santuario votivo: un campo verde ennegrecido, realzado por el verde votivo sagrado y el dorado del santuario, y una caligrafía persa fluida que se lee como devoción, no como texto corriente.