La identidad visual de Purple Rain de Prince es realeza barroca y funk en violeta berenjena intenso, oro metálico y humo. La portada de 1984 estableció un lenguaje de simetría teatral: figura solitaria a contraluz en bruma morada, cuero de motocicleta contra encaje blanco con volantes y el glifo Love Symbol flotando como icono religioso.
Cada superficie gotea ornamento: lágrimas paisley, arcos de catedral, estampado en lámina dorada y fotografía rayada por lluvia. Es Minneapolis transformada en catedral de luz morada donde convergen funk, rock y decadencia.