Los Zazous eran jóvenes parisinos que respondieron a la ocupación nazi con jazz swing y trajes zoot. Reunidos en Café Pam Pam y locales del Barrio Latino, convirtieron la música estadounidense prohibida y la ropa exuberante en desafío sereno: chaquetas enormes, cadenas de reloj, tupés engominados y gigantescos labios pintados que la propaganda de Vichy denunció como decadencia moral.
Este sistema canaliza su mundo: interiores de café negro tinta tras el toque de queda, rojo de portada de discos Hot Club de France, tipografía de carta manchada de cigarrillo y letras pintadas a mano de carteles de conciertos clandestinos. Cada elemento dice: «si prohíben el swing, bailamos más fuerte».