La tradición de tableros bai de Palaos convierte la arquitectura en narración secuencial: frisos tallados y pintados bajo los aleros de casas de reunión masculinas, con mitos de clanes, pesca y relatos morales en una paleta dura roja, amarilla, blanca y negra. Cada panel se lee como cómic tallado en madera.
Este sistema canaliza esa energía gráfica: simetría bilateral, ritmo repetido de paneles, figuras estilizadas de ojos circulares y el inconfundible fondo rojo bai que hace que cada superficie parezca un frontón tallado llevado a la pantalla.