Una bandeja de referencia de minerales de una oficina de análisis de principios del siglo veinte: galena cúbica de gris plomo, pirita de tono latón y esfalerita gris de brillo resinoso, dispuestas bajo vidrio con etiquetas manuscritas de procedencia. Las muestras metálicas captan la luz como los elementos luminosos sobre un fondo profundo, casi negro.
Este sistema destila la presentación documentada de los montajes Riker —fieltro mate, lustre real de las muestras y etiquetas de máquina de escribir— en una interfaz oscura, técnica y de calidad de catálogo, donde el gris plomo y el latón apagado hacen el trabajo.