Los cinco anillos olímpicos, dibujados por Pierre de Coubertin en 1912, son el símbolo deportivo y diplomático más icónico del mundo: cinco aros entrelazados azules, amarillos, negros, verdes y rojos sobre blanco puro, representantes de cinco continentes unidos por el acuerdo atlético.
Como lenguaje de diseño habla con claridad modernista Bauhaus: color primario saturado contra blanco generoso, precisión geométrica afilada, letra sans serif internacionalista y una gravedad cívica silenciosa. Es el registro visual de la ceremonia inaugural: preciso, ceremonial y universalmente legible.