La identidad visual de Obsidian es inseparable de su grafo de conocimiento: una constelación WebGL de nodos morados que pulsan contra negro mate intenso, conectados por aristas plateadas finísimas. Lanzada en 2020 por un equipo de dos personas, la aplicación se convirtió en la herramienta definitoria de la era Markdown local-first y su estética, en sinónimo de «pensamiento en red».
El lenguaje de diseño es monástico en su contención: superficies mate, Inter para todo, JetBrains Mono para código y un único morado dominante que alude al mineral obsidiana. Sin degradados en los controles ni florituras: solo el resplandor sereno de ideas enlazadas.