La estética de las carátulas VHS de Nollywood es el lenguaje gráfico chillón y pintado a mano de la mayor industria cinematográfica africana durante su explosión del vídeo doméstico. Nacidas en Alaba International Market de Lagos y las imprentas de Onitsha, convirtieron melodramas de cuatro partes en pulpa serigrafiada: magenta intenso gritando en los puestos, letra gruesa con sombras tomada de folletos evangélicos estadounidenses y retratos de celebridades aerografiados como carteles de una alucinación.
Este sistema captura la energía maximalista de una carátula de casete diseñada el lunes y vendida el viernes: sin contención ni espacio blanco, cada centímetro cuadrado lleno de drama.