El covor moldavo es un tejido plano de lana hecho a mano en la Besarabia anterior a 1900, distinguido por un campo de lana negro carbón que sostiene grandes guirnaldas naturalistas de rosas carmesí, enredaderas serpenteantes y follaje verde bosque. Allí donde las alfombras florales de Aubusson florecen sobre fondos claros, el covor invierte la convención: su campo oscuro hace que las flores saturadas en rosa, azul cielo y dorado de caléndula resplandezcan como bordados sobre terciopelo.
Este sistema de diseño traduce esa calidez mate y tejida a mano a un vocabulario de interfaz oscuro: un fondo carbón profundo, acentos botánicos saturados como joyas, tipografía serif de otro tiempo y bordes ornamentales con flecos que enmarcan el contenido como el orillo de una alfombra tejida.