La Edad de Plata de Marvel Comics en los años sesenta, impulsada por las figuras dinámicas de Jack Kirby y la voz de Stan Lee, definió el aspecto canónico del superhéroe estadounidense: primarios CMYK saturados aplicados con tramas de semitono, gruesas letras de cómic para titulares y la inconfundible marca roja de Marvel ardiendo en cada portada.
Este sistema habla con el vocabulario de Fantastic Four n.º 1: una tríada primaria roja, azul y amarilla sobre papel prensa blanco, retículas de viñetas, líneas de acción y titulares gritados. Es popular, cinético y no teme al color; está hecho para narrar con saturación total.