Las Kōwhaiwhai son las volutas pintadas de brotes de helecho que recorren las vigas del techo en el interior de una casa de reuniones maorí. Curvadas, equilibradas a ambos lados y realizadas con tres pigmentos terrosos —ocre rojo kōkōwai, negro de hollín y un gris blanquecino de arcilla pálida—, convierten la madera estructural en un ornamento narrativo sobre un fondo de negro de hollín intenso.
Este sistema de diseño destila esa tradición de vigas pintadas en un lenguaje digital: una página de negro de hollín, volutas de brotes de helecho en rojo kōkōwai y blanco, y una tipografía con remates de carácter epigráfico. El rojo representa la sangre y la vida; el negro, la tierra y el vacío de la creación; el blanco, la pureza y la luz.