Las lámparas de mezquita mamelucas, sopladas alrededor de 1350 en El Cairo y Siria, son recipientes de vidrio verde pálido, dorados y esmaltados en cobalto, rojo y blanco, que emiten un resplandor cálido cuando se cuelgan y se encienden. Bandas de escritura coránica en estilo thuluth y de escritura sultánica rodean el cuello y el cuerpo como frases de luz. Este sistema toma esa lámpara como base: un campo de azul profundo de esmalte, bandas doradas de inscripciones y pequeños puntos de esmalte rojo. Es devocional y majestuoso: un ornamento luminoso sostenido por bandas disciplinadas, nunca plano, nunca frío.