El lamba de Madagascar es el chal de seda silvestre de las Tierras Altas que se convirtió en tejido de identidad nacional: mujeres merina y betsileo lo han tejido a mano durante siglos para ceremonias, la vida cotidiana y el rito ancestral famadihana, el «giro de los huesos».
El lenguaje visual es una paleta saturada de franjas horizontales: seda silvestre cruda color crema, carmesí de Madagascar teñido con corteza de kalmilavitse, índigo intenso, acentos zari de hilo dorado, ocre y granada. Estructura estricta de bandas, flecos anudados a mano y el lustre de la seda landibe.