Klein Blue (IKB) toma como referencia Nouveau Réalisme en Paris, France, con raíces en 1957–1960. En torno a figuras como Yves Klein y Edouard Adam, su lenguaje reúne azules intensos, una paleta monocromática y gestos de tinta y pigmento con un carácter audaz, modernista y decorativo.
Este sistema lleva ese legado a la pantalla mediante superficies claras, azules intensos, espacio en blanco generoso y composición contenida. La composición se mantiene clara y reconocible, con una presencia audaz, modernista y decorativo que conserva los matices de su fuente.