El tuskiiz es un tapiz mural bordado kazajo, colgado en el interior de la yurta y bordado con punto de cadeneta sobre un fondo de terciopelo carmesí intenso. Su sello es el muyiz —la voluta en espiral de un cuerno de carnero—, realizado con hilos de seda carmesí, amarillo dorado y verde, y dispuesto alrededor de un nicho central.
Este sistema de diseño traduce a píxeles el maximalismo textil nómada: un fondo de terciopelo de color intenso, volutas curvas en forma de S dispuestas como un reflejo, un nicho enmarcado por tres lados y densos bordes ornamentales. Nada es plano, nada está vacío: el fondo tiene pelillo, no es papel.