La silla de pavo real de Indonesia — tejida a mano en los talleres de ratán de Cirebon — se convirtió en un icono bohemio de mediados del siglo XX y de los años setenta: caña natural color miel, curvada para formar un respaldo de abanico altísimo, cuya superficie es una retícula de trenzados en abanico y en espiral bajo un barniz transparente. La propia caña forma la base, con un tono de madera marrón dorado y saturado que brilla con calidez, nunca pálido.
Este sistema de diseño destila ese material en una forma digital: una base de miel y caramelo, hebras de tejido que van del caramelo al color paja, acentos de caña oscura para las ataduras y una tipografía humanista sin remates y cercana. Todo te resulta hecho a mano, cálido y orgánico, como si pasaras la mano por una superficie de ratán tejido.