En abril de 1995, la cámara WFPC2 de Hubble apuntó hacia Eagle Nebula y capturó columnas de gas y polvo interestelar de tres años luz de altura, erguidas contra la oscuridad. El mapeo de banda estrecha de Jeff Hester y Paul Scowen pintó las torres de oro y ámbar, las rodeó de verde fluorescente y cian ionizado, y las situó en un vacío azul marino casi negro, salpicado de estrellas diminutas. Este sistema te presenta esa composición en una interfaz: formas verticales majestuosas, luz emitida en lugar de reflejada y una paleta nacida del telescopio, no de un panel de inspiración; una incubadora cósmica convertida en lenguaje visual.