Gospel Quartet toma como referencia Black gospel en American South and the urban North, United States, con raíces en 1950–1990. En torno a figuras como R.H. Harris y Sam Cooke, su lenguaje reúne fondos oscuros, amarillos y dorados, violetas profundos y una luminosidad envolvente con un carácter histórico, cálido y narrativo.
Este sistema lleva ese legado a la pantalla mediante superficies claras, amarillos y dorados, transparencias de vidrio, texturas de papel impreso, texturas de vinilo y equilibrio simétrico. La composición se mantiene clara y reconocible, con una presencia histórico, cálido y narrativo que conserva los matices de su fuente.