Gauchito Gil es el querido santo popular de Argentina, y sus santuarios junto al camino florecen en rojo por las carreteras de Corrientes, cerca de Mercedes. Sus devotos atan banderas y cintas rojas que evocan el pañuelo ensangrentado de su cuello, pintan los santuarios de carmesí y mantienen encendidas velas de brillo cobrizo en la oscuridad ennegrecida por el hollín.
Este sistema de diseño condensa ese lenguaje votivo popular en la pantalla: un muro de santuario rojo sangre intenso, rojos vivos de devoción y de bandera, el resplandor cálido de las velas cobrizas y papel cálido envejecido, superpuestos como rótulos populares pintados a mano. Las contundentes serifas de bloque y las serifas sinceras transmiten la voz devocional de las letras trazadas a mano.