En el Reino de Dahomey, los gremios hereditarios de artesanos del aplique servían a la corte real desde sus talleres de Abomey: recortaban algodón de tejido liso y colores vivos en siluetas de animales, guerreros, reyes y proverbios, y después las cosían sobre una base de tela lisa para registrar la historia y el poder de la realeza. Aquí tienes la variante de fondo negro de esa tradición: bloques de color planos y de aspecto cartelístico —verde hierba, azafrán, rojo ladrillo, índigo y blanco roto— fijados sobre algodón negro intenso; cada forma es opaca y carece de sombras, como una pieza de tela recortada de una sola vez y cosida para siempre.