En 1843, la botánica Anna Atkins publicó por su cuenta Photographs of British Algae: Cyanotype Impressions, el primer libro ilustrado con imágenes fotográficas. Mediante el proceso de cianotipia de Herschel, colocó algas y helechos directamente sobre papel sensibilizado y los expuso al sol, fijando siluetas blancas sobre un fondo azul de Prusia intenso.
Este sistema destila aquel lenguaje monocromático de los planos: un único campo saturado de azul cianotipia, figuras de fotogramas blancos y nítidos, bordes suaves marcados por el sol y pies de foto con serifas victorianas. El fondo siempre es azul: nunca crema, nunca blanco.