Devs, la miniserie de 2020 de Alex Garland, alberga el proyecto secreto de computación cuántica de Amaya dentro de un cubo de Faraday sellado al vacío, revestido de baldosas de pan de oro con hoyuelos y resplandeciente en medio de un bosque oscuro. Luces de tungsteno inciden sobre el oro para que el reflejo ámbar del sodio se convierta en la única fuente de luz.
El resultado es una bruma dorada desaturada, monolítica y de aire kubrickiano, suspendida en una oscuridad casi absoluta: la calma de la geometría sagrada, la quietud de un espacio sellado al vacío y una única fuente de luz cálida que convierte la ingeniería en ritual.