Deccan Basalt Temple condensa la roca volcánica casi negra de los templos de Hoysala y Ellora en un sistema de diseño digital. La piedra oscura, densa y de grano fino, se talla en un relieve profundo y dramático: las oquedades se hunden en sombras casi negras, mientras las facetas pulidas y los bordes cincelados capturan la luz en grises más fríos.
El resultado es monumental y de una frialdad neutra: una superficie de piedra colmada de ornamentos tallados, donde cada plano cobra forma mediante el diálogo entre la sombra profunda y el relieve iluminado, no a través de rellenos planos ni del color.