Havana Modernist Gray destila el modernismo tropical cubano posterior a 1959 de las Escuelas Nacionales de Arte —las bóvedas de ladrillo a la catalana y las retículas de pilotis de Ricardo Porro, Vittorio Garatti y Roberto Gottardi— en un monocromo gris frío y estricto.
La lectura es la de un revoco de hormigón encofrado, decolorado por el sol y surcado de mugre: mate, ligeramente arenoso tras décadas de sol tropical, nunca crema ni blanco. Las celosías brise-soleil proyectan suaves sombras en bandas sobre losas y columnas flotantes.