Ming Blue-and-White es la porcelana que Delft intentó imitar durante dos siglos: los hornos de Jingdezhen bajo los emperadores Yongle, Xuande, Chenghua y Wanli cocieron el objeto de lujo más codiciado del comercio mundial de los siglos XV al XVII. Blanco puro de caolín pintado con óxido de cobalto persa y cocido hasta que el cuerpo cantaba.
La disciplina exige el cuerpo más fino, el fondo más blanco, el azul más profundo y el pincel más caligráfico, con dragones, peonías, lotos y eruditos envolviendo toda la forma. Cada jarro es una narración en movimiento. La voz es imperial y segura, no popular: una sola línea cobalto sostiene toda la composición.