Candomblé es la religión afrobrasileña que tomó forma en la Bahía del siglo XIX, llevando el culto a los orixás de África occidental a través del Atlántico y reconstruyéndolo en suelo brasileño. Este sistema parte de una escena: el amanecer del 2 de febrero en la costa de Salvador, con devotos vestidos de blanco ceremonial entrando al mar azul verdoso de Iemanjá con canastas de flores blancas.
El blanco es aquí la figura, nunca la página. El fondo es océano profundo. Cada orixá se nombra con el color saturado de sus cuentas: rojo de Xangô, verde de Oxóssi y oro de Oxum, ensartados contra el agua como una leyenda viva. La voz es cálida, artesanal y reverente sin ser solemne.