Jamdani es la cumbre del algodón de la corte mogola: una muselina tan increíblemente fina que un sari completo pasa por un anillo. Sus motivos florales no están impresos ni bordados, sino tejidos a mano con una trama suplementaria discontinua, cada buti colocado hilo a hilo en el telar. La estética es pálido sobre pálido, con flores que parecen flotar dentro de una tela translúcida.
Este sistema toma su fondo de la franja índigo del anchal que enmarca el borde de un sari jamdani. El índigo profundo se convierte en la página; flores de hilo marfil y tonos gris amanecer de muselina aportan acentos contenidos y de bajo contraste. La tipografía respira con interlineado generoso y cada composición honra el espacio negativo que vuelve visibles los motivos jamdani contra el aire.