En la década de 1960, Beirut era el «París de Oriente», y sus cabarés y el Festival Internacional de Baalbeck se anunciaban con litografías serigrafiadas con generosidad. Fondos azul medianoche sostenían tipografía cursiva en pan de oro y neón magenta, con letras ondulantes donde lo cúfico se encontraba con el Art Déco: un célebre cartel del festival dedicado a Karajan usó 35 colores, dos serigrafías y pan de oro estampado en caliente.
Este sistema destila ese glamour maximalista de cartel en forma digital: un fondo azul medianoche saturado, el dorado distintivo del festival, acentos de neón magenta y verde azulado, y una tipografía de gran formato Déco-cúfica renderizada a la escala de un cartel de festival.