Bernd e Hilla Becher pasaron cuatro décadas fotografiando la arquitectura industrial en vías de desaparición de Europa y Norteamérica: torres de agua, altos hornos, castilletes de extracción, gasómetros. Trabajando con una cámara de gran formato en días nublados, despojaron cada estructura de todo dramatismo incidental: cielos de un gris medio uniforme, luz plana sin sombras y encuadres frontales y centrados.
Presentadas en retículas, las fotografías se convirtieron en tipologías: taxonomías comparativas donde la repetición revela la variación silenciosa entre objetos funcionalmente idénticos. El resultado es un lenguaje visual impasible, archivístico y rigurosamente sistemático.